Este tipo de ciprés necesita abundante luz solar para crecer. También crece correctamente sembrado a media sombra. Puede crecer en lugares de gran altitud o en lugares cercanos al mar. Tiene una gran resistencia a varios tipos de suelos, desde alcalinos hasta ácidos, por lo que pueden ser sembrados en prácticamente cualquier tipo de clima.
Tienen hojas en forma de escamas de color verde amarillento que desprenden un olor parecido al del limón; el tronco es de color marrón y muy arrugado y agrietado, pudiendo llegar a medir hasta medio metro de circunferencia. La cobertura de este árbol es de entre 10 y 12 metros de longitud. Su fruto tiene una forma cónica de entre 2.5 y 4 centímetros de longitud, compuesto con escamas con espinas; son de color rojizo y cuando maduran su color se vuelve grisáceo